Jardineando

Como  la mayoría ya sabéis, en octubre nos mudamos de casa. Tras nuestra experiencia de 8 años en Murcia, de la cual nos trajimos 2 preciosos niños  “panochos” y grandes amigos y recuerdos, regresamos a nuestro lugar de origen, Madrid. Nos decantamos por alejarnos de “LA GRAN CIUDAD” a la localidad de Boadilla del Monte y nos fuimos a vivir alquilados a un amplio bajo con jardín. Allí nos adentramos en el difícil mundo de la jardinería. Nos registramos en dos foros infojardín y portalplantas, en los cuales estupendos aficionados a las plantas, nos asesoraron de forma altruista en la manera de  acometer esta nueva aventura.

Antes

Nos asesoramos sobre el tipo de césped más adecuado para nuestra zona (zona climática 9), las plantas que mejor se adaptan a la misma, los cuidados que precisan cada una de ellas e incluso nos permitimos el lujo de sembrar semillas de hortalizas para tener nuestro pequeño huerto urbano. No es necesario mencionar la cara de la dueña del piso cuando pasó de ver su jardín de totalmente lleno de malas hierbas a una zona totalmente verde. Parecía obra de photoshop.

Después

Tras año y medio en esa vivienda nos volvimos a lanzar a la aventura. Esta no fue otra que la de la compra de una vivienda en la misma localidad. Tras varios meses buscando, mirando, remirando, negociando y volviendo a negociar, adquirimos otro bajo con un precioso jardín. A este no le faltaban detalles: muebles de teca de primera calidad, celosías decorativas alrededor de un jacuzzi espectacular y una bonita pérgola que estábamos deseando utilizar.

Zona norte

Como siempre que entramos en una nueva vivienda nos gusta ponerla a nuestro gusto. Los meses de octubre, noviembre y diciembre los empleamos en adecentar el interior. Con la llegada de la primavera adelantada, en el mes de febrero, nos empeñamos entonces en el jardín.

Jacuzzi

Aquí os dejo con la intriga ya que como bien decía mi jefe…”Un informe de más de un folio no se lo lee nadie”. Así que tras el rollo largado me despido hasta la próxima entrega, con la esperanza de que haya despertado vuestro interés.

Esta entrada se publicó por primera vez en el blog cultura agraria, de donde soy colaboradora

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Jardinería y “huerting”

Hace unos días comenté que temporalmente y aprovechando la llegada de la primavera, íbamos a aparcar las labores de “interiorismo y decoración” para dedicarnos a las de jardinería. Pues bien hemos empezado y lo primero ha sido diseñar con ayuda de los amigos de foro de infojardín y portalplantas, lo que queremos poner en el jardín.

El jardín forma una L, con lo que lo hemos dividido en zonas o ambientes: cenador, praderita de césped y flores, zona de estar, arbustos y plantas. Dentro de la zona de césped hemos querido reservar un apartado que es el objeto del post de hoy: UN HUERTO URBANO. El resto de zonas os lo mostraré en próximas ediciones.

Para asesorarnos sobre la forma más adecuada de proceder con el proyecto, nos registramos en los mencionados foros de jardinería y asistimos a un taller de “HUERTING” en Verdecora Majadahonda.

image

Digno es de mención, que ese día fue especialmente raro. Esta rareza no venía ocasionada por el tiempo que era perfectamente soleado, ni por el cambio de hora. Lo realmente raro del día fue que a la voz de …. “Niños a levantarse que tenemos que ir a la clase de Huertooo” dos cuerpecitos humanos saltaron raudos de sus camas e ipso facto se colocaron alrededor de la mesa de la cocina donde exclamaron con voz exigente: “ Mamáaaaaaaaaaaaaaaaa ¿nos vas a poner el batido ya, que se nos va a hacer tarde para la clase de huerto?”

Una vez en el centro de jardinería, nos dirigimos al área donde estaba preparado el evento. Había dos talleres organizados para ese día, uno infantil y otro para toda la familia (el nuestro). Nos fuimos a por él y lo primero que vimos fue una mesa de cultivo y unas cincuenta sillas dispuestas para la charla. El escenario lo completaban un expositor de Semillas Fittó (organizador del evento junto a Verdecora) y otro con los productos que seguramente íbamos a emplearen la actividad del “Huerting”

El segundo taller, se localizaba fácilmente por el tamaño de las mesas y sillas y cómo no por la indumentaria de los monitores. Así que los peques de la casa decidieron que molaba más y allí se quedaron.

Ahora al lío, vamos a darle un pequeño repaso a las actividades que tuvieron lugar en cada una de ellas….

A los mayores, nos dió el taller Alberto, el representante de la distribuidora de semillas hortícolas Fittó. Durante su exposición nos enseñó a extraer la información contenida en un sobre de semillas, los secretos de una buena siembra y los útiles necesarios, los procedimientos empleados tanto en mesa de cultivo como en lecho caliente ( denominación técnica del terreno de toda la vida) y la técnicas para una mejor producción. Hizo especial hincapié en los errores comunes cometidos durante el sembrado, trasplante y cultivo,… así como el tratamiento preventivo y curativo de enfermedades y plagas. La duración de la charla fue de unas 3 horas que se hicieron amenas, principalmente por el carácter activo de la misma, surgieron diversos comentarios y cuestiones de los presentes y nos permitió a todos aprender un poco más sobre la materia.

Respecto a la zona infantil lo más destacable fue la  excepcional organización. Lo primero que hicieron fue un CESPINO. Os preguntareis, como yo en aquel momento… ¿eso qué es lo que es? Como dirían los murcianos ( en honor al lugar de nacimiento de los niños). Pues tras darle vueltas y vueltas a la cabeza tratando de averiguar algo de lo que no habíamos oído hablar en la vida, Andrea, la mayor, nos lo explicó “pues fácil Mamá, coges una media, la llenas de semillas de césped y tierra, le pintas ojos y boca y la metes en un vaso con agua, y … en una semana le crecerá pelo a la media” AHHHHHHH, pues qué ocurrente.Posteriormente participaron en una GINCANA en la que a la pregunta ¿y quién ha ganado, Andrea? Respondió, muy diplomática ella “Mamá hemos empatado a cinco pero nos lo hemos pasado muy bien”. Si es que aunque diga que quiere ser Médico de niños que no tengan pupas, nos ha salido política. Y para acabar les amenizaron la mañana con un duende que les contó un montón de cuentos.
La verdad es que tanto los adultos como los niños disfrutamos un montón de la mañana, bien por lo que aprendimos, bien por cómo nos lo pasamos. Con decir que el cuentacuentos no acababa y nosotros venga a dar vueltas entre flores y arbustos a ver si terminaban ya, hasta que descubrimos que empezaba una demostración de barbacoas y claro había que catar las pruebas ¿no?En resumen, si podéis apuntaros a alguno de esos talleres os lo recomiendo así que por si os interesa os dejo el enlace a su programa de cursos y talleres aquí y ya ahí elegís el centro que mejor os viene.